miércoles, 23 de septiembre de 2015

¿Usar o no usar Plano Holandés en tus películas?

Los encuadres o planos que utilizamos al grabar, tienen un sentido, más que contar una historia, invitan a sentirla y  vivirla, esa es la verdadera función de los encuadres en el cine; un plano detalle puede servir como imagen de antelación, como el tótem de Leonardo DiCaprio en El Origen, que más que revelarnos algo, nos deja en suspenso (si vieron la cinta saben de lo que estamos hablando), existen numerosas películas en las que el llanto de un personaje se hace mucho más íntimo al hacer un extreme close up.
Existe un plano en especial que sin duda genera reacción en la audiencia, nos referimos al plano holandés; no es un plano muy conocido ya que pocas veces es usado y muchas de esas veces no es percibido “a ojo de buen cubero”, pero ¡Cuidado!, si te dedicas al mundo del cine y tu intensión es usar este plano, requieres saber como y cuando usarlo para causar el efecto que buscas en la audiencia.


El plano holandés básicamente es girar tu cámara para que el horizonte quede inclinado, esto sin duda rompe algunas reglas de fotografía, sin embargo se requiere hacer de la mejor manera posible para obtener un resultado estético.
La primera vez que se utilizó este plano, fue en los comienzos de lo que actualmente se conoce como Expresionismo y/o Caligarismo en Alemania, con la cinta El Gabinete del Doctor Caligari en 1920, desde entonces su presencia ha sido intermitente en la historia del cine. 


Aunque no sepas si el plano holandés está de moda o no, puedes hacer uso del mismo si es que así lo prefieres pero abstente de abusar de él ya que sí es utilizado en exceso se pierde la intencionalidad del mismo, no lo uses sólo porque si, este es un plano que debe de ser motivado. Puedes usarlo para generar más tensión, ansiedad o suspenso si así lo requiere tu cinta.


Te dejamos un video que te ayudará a ejemplificar visualmente lo que es un plano holandés, en donde este plano fue utilizado de la mejor manera, logrando una estética perceptible y generando, sin lugar a dudas, reacción en el espectador.

Podríamos concluir que el plano holandés es como un condimento en la cocina, se puede usar para dar un toque a tu comida, sin embargo, si pones mucho de él en tu cinta, puede dejar un mal sabor de boca.

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